LIMPIEZA Y CONSERVACIÓN DE ÚTILES

3.- LIMPIEZA Y CONSERVACIÓN DE ÚTILES

 

Útil a limpiar
Si se ha utilizado con pinturas al agua
Si se ha utilizado con pinturas grasas o sintéticas
Esponjas Limpiar con agua. Limpiar con disolventes suaves y después con agua y jabón o lejía.
Cubos de plástico Limpiar con agua y cepillo. Limpiar con disolventes suaves y cepillo de cerdas vegetales.
Cubos metálicos Limpiar con agua y cepillo. Limpiar con disolventes enérgicos y con cepillo.
Rasquetas de acero Limpiar con agua y otra rasqueta. Dejar en un frasco con disolvente apropiado. Limpiar con otra rasqueta. Lijar y aplicar un líquido desoxidante.
Espátulas Limpiar con agua y otra espátula. Proceder igual que en las rasquetas.
Cepillos de cerdas metálicas Limpiar con agua y otro cepillo metálico. Limpiar con una carda. Si está muy sucio de pintura, aplicar quitapinturas.
Brochas Limpiar con agua frotando la masa de las cerdas con los dedos, abriéndolas para que el agua llegue al interior de las mismas. Lavar con disolvente, después lavar en un recipiente con agua jabonosa y lejía. Volver a lavar con agua.
Rodillos Lavar con agua abundante escurriéndolo de arriba a abajo. Lavar con disolvente varias veces. Si el rodillo es de esponja no es aconsejable utilizar disolvente enérgicos.
Rodillos eléctricos Conectar la manguera al grifo de agua con empuñadura, rodillo y tubo de aspiración. Enjuagarlo hasta que quede sin restos de pintura. No utilizar nunca disolventes en su limpieza.

 

PISTOLAS ELÉCTRICAS.

Limpiar cuidadosamente todos los conductos de paso de la pintura (tubo de aspiración, filtro, etc.). Es conveniente poseer dos depósitos de modo que uno contenga el disolvente (o agua si fueran pinturas al agua), y el otro el producto a proyectar.

Después de pintar se enrosca el depósito que contiene disolvente y se proyecta hasta que salga completamente incoloro. Hay que desmontar el tapón del depósito para proceder a la limpieza esmerada de las partes internas, con ayuda de un pincel impregnado en disolvente.

 

ENVASES.

Hay que limpiar perfectamente los bordes del envase. Si el envase ha quedado excesivamente manchado con restos de pintura seca, es mejor cambiar la pintura a un envase perfectamente limpio que garantice un cerrado a  fondo. Los envases ya utilizados que aún guarden pintura en su interior, deben ser guardados boca abajo, para impedir la formación de piel bajo la tapa.